(foto: Anna / Bicho Reactor
Me preocupa la distancia
pero más me turba
el paso del tiempo.

Si mis brazos fueran cadenas
no dudaría en abrazarte
y en soldar mis manos.

Pero mi cuerpo sabe de tu ausencia
y del fuego de tus ojos
que a pesar de la distancia
no deja de consumirlo.
Mirada encantada,
mirada lejana,
ojos bien abiertos,
comienzo a sentir.

No puedo comprender
las llagas en mis manos,
a la cima de ese monte,
hacia ahí voy.

Sólo sé decir adiós,
sólo sé gritar
palabras mudas
y oraciones redentoras.
Juan Carlos Madonna